"Fue notorio el placer del elefante. El agua y los refriegues del cepillo debían de haberle despertado algún agradable recuerdo, un río en la india, un tronco de árbol rugoso, y la prueba está en que durante todo el tiempo que duró el lavado, una media hora bien contada, no se movió de donde estaba, firme en sus potentes patas, como si hubiera sido hipnotizado. Conocidas como son las excelsas virtudes de la higiene corporal, no sorprendió que en el lugar donde estuvo un elefante apareciera otro. La suciedad que lo cubría antes y que apenas dejaba verle la piel se había esfumado bajo el ímpetu combinado del agua y del cepillo, y salomón se exhibía ahora ante las miradas en todo su esplendor. Bastante relativo, si lo miramos bien. La piel del elefante asiático, y éste es uno de ellos, es gruesa, de color medio ceniza medio café, salpicada de manchas y pelos, una permanente decepción para él mismo, a pesar de los consejos de la resignación, que siempre le indicaba que debía contentarse con lo que era, y diese gracias a vishnú. Se dejaba lavar como si esperase un milagro, como un bautismo, y el resultado estaba ahí, pelos y lunares."
(El viaje del elefante, José Saramago) (Imatge: Pintura de DISPIERA)
"Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable tambén con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto." (Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda)
"Toda tu felicidad está en la frecuencia del amor, la frecuencia más alta y poderosa. No puedes retener el amor en tu mano. Sólo puedes sentirlo en tu corazón. Es un estado de ser. Puedes ver la evidencia de ese amor expresándose a través de las personas, pero el amor es un sentimiento y tú eres el único que puede irradiar y emitir ese sentimiento y cuando amas estás en armonia total con el Universo. Ama todo lo que puedas. Ama a todas las personas que puedas. Enfócate sólo en las cosas que amas, siente el amor y experimentarás que ese amor y dicha vuelve a ti ¡multiplicado! La ley de la atracción ha de enviarte más cosas para amar. Cuando irradias amor, te parece que el Universo entero lo está haciendo todo por ti, atrayendo todas las cosas bellas hacia ti, atrayendo todas las personas buenas. En verdad, así es."
En aquest blog aniras trobant fragments de textos que he llegit, que m'agraden, que en ocasions m'inspiren i que sempre fan créixer en mí sentiments diversos.
Els estic il·lustrant amb imatges que em serveixen per expressar un pensament, una sentiment, una idea vinculada al fragment literari que he triat.