divendres, 20 d’agost de 2010

Amor de la meva vida


"Es que, dijo Sophie, me gustaría estar segura de que eres sincero conmigo, eso es todo.
Hans comprobó que ella había decidido quedarse. La soltó muy despacio y suspiró. Yo también creo en la sinceridad, dijo. Pero a veces ser sincero consiste también en callar. El amor, por ejemplo...
Sophie dio un respingo al escuchar esta frase y se miró los brazos, como pensando qué hacer con ellos. Enseguida vio que Hans había pasado de nuevo a la teoría, y sintió una mezcla de alivio y decepción.
...por ejemplo, continuó él, que es el estado de máxima confianza entre dos personas, se ha construido sobre una falsedad. Las personas que se aman, aunque a lo largo de sus vidas hayan mentido o crecido entre silencios, se supone que de pronto deben amar al otro sin esa parte auténtica de lo que son. Para mí esa es la gran mentira de la verdad: suponer que es absoluta, sagrada, obligatoria, como si los que amamos ( y aquí, amparándose en la teoría, Hans la miró entre los labios) no fuéramos relativos, impuros, caprichosos. Por eso te pregunto, Sophie, ¿no sería profundamente sincero amar desde ese punto de partida?
Nunca nadie, susurró ella, me había dicho esas cosas del amor. Y yo nunca, susurró él, había encontrado a nadie que quisiera escucharlas.

(El viajero del siglo, Andrés Neuman)