dijous, 3 d’abril de 2008

Soy yo


"A partir de ese momento, puse todo de mi parte para no verme reflejado nunca, en ningún sitio. Resultaba fácil mantenerse apartado de los espejos, pero las ventanas y los tapacubos de los coches eran otro cantar. Cada vez que captaba una visión de mi mismo en una superficie así, me quedaba instantáneamente horrorizado, como si hubiera visto un monstruo. Claro está que en seguida me daba cuenta de que el monstruo era yo, y solamente yo, otra vez, y no tengo palabras para describir la pena que aquello me causaba. De modo que se me ocurrió un pequeño truco mental: cuanto esto sucedía, en lugar de decir “soy yo” y estallar en sollozos, decía “es él” y salía corriendo."

(Firmin, Sam Savage)